viernes

Yendo y viniendo

...Convertirme en tu deseo, ese es mi objetivo y quiero que sea el tuyo. Quiero colmar cada centímetro de tu cuerpo con mis besos.

...Sin caricias, sin manos, empiezo en tu frente, inundándola por completo, me deslizo por cada cabello y llego hasta tu nuca, vuelvo por la línea que marca tu mentón y subo hasta tu oído, beso completa tu cien, tus ojos cerrados, bajo por tu nariz mientras exhalo mis ganas y envuelvo tus labios por sus bordes, tus mejillas, y tu barbilla. Recorro tu cuello poco a poco hasta tus hombros, alcanzo las clavículas de tu cuerpo desnudo y bajo por tu brazo derecho como cayendo por un tubo en forma de espiral a través de tu codo y tu antebrazo; completo cada tendón de tu mano, tus dedos, y uñas, subo por el borde interior alcanzando la unión entre tu axila y tus pechos. Me descuelgo recorriendo su mitad superior por completo hasta llegar al brazo izquierdo, y repito el descenso hasta tus yemas para nuevamente subir y bajar por tus costillas, beso ahora la parte inferior de tu busto, tu estómago, tu cintura deteniéndome en tus caderas. Me dejo caer por tu pierna derecha y beso cada poro que la compone, tu tierno muslo, tu rodilla. Bajo recorriéndote con mi labio superior llegando a cada dedo, beso la planta de tus pies, y mientras subo por el borde interior de tus avenidas te muerdo un poco, sonríes mientras exhalas inquieta, convexa, sabes lo que viene. Beso mansamente tu entrepierna, me demoro más que con el resto, cuando decido alcanzar el trémulo muslo izquierdo que te pertenece, diferente al anterior, más húmedo, sudoroso. Repito la acción, bajo sintiendo como tiritas en ciertos puntos, y vuelvo a besar cada dedo. El ascenso ahora lo realizo por la parte trasera de tus piernas, llego a tus carnosidades traseras, y las beso por completo. Subo a esa unión perfecta donde comienza tu espalda, cerca de tu cintura, y lamo cada gota de sudor que intenta llegar a las sábanas, completo mi recorrido en tu nuca, te volteo y miro tus ojos encendidos de ganas, tus labios hinchados de placer, tu piel brillante, y tus dedos incrustados en la cama. Te rodeo con mi brazo derecho por tu cintura, y con el izquierdo abrazo tu cuello afirmando tu cabeza, acerco a mis labios los tuyos para ver si de esa forma, logras sentir tu delicioso sabor a miel, a caramelo caliente. Si lo logras te enamorarás de ti, sentirás el cielo en cada surco de tu boca, y me besarás como nunca me habías besado, lamiendo nubes, abriendo el espacio, llegando al sol y volviendo a estas sábanas que, húmedas, claman por un poco de paz, que no pensamos entregarles, al menos no todavía, al menos no esta noche.

4 comentarios:

micorazonamediocurar dijo...

me gusta la forma en que reflejas la sensualidad en lo que escribiste, de verdad es muy lindo...besos primo, ye kiero, seguire leyendo tu trabajo

Anónimo dijo...

uuuuuuuuuuuuuuuuuy....que me hiciste...voy a tener que salir de aca...esta increible! ME ENCANTO, me meti muchisimo...

Anónimo dijo...

Un cuento erótico-sensual. Es interesante la utilización de cierta técnica, que desconozco si es consiente o no, pero que es muy atractiva. Me refiero a frases como: "beso completa tu cien", "exhalo mis ganas y envuelvo tus labios", que gran composición hombre...Además es valiente, porque sé lo que cuesta atreverse a (d)escribir un encuentro "carnal". Haces una descripción detallada que también es original. Pero aparte de todo, es un texto tierno, romántico. Lograste una armonía "femenina" con este cuento...es agradable releerlo. Es como el cuerpo de una mujer, erótico, tierno, caliente...lleno de miel. Deberìas hacer algo así, en tu próximo viaje literario. Intenta alumbrar el cuerpo, sin formar parte de él, como un observador pasivo...creo que podría quedar bien.


Marcel Dantés.

PD: Deberíamos hacer ese texto que propongo juntos, y así llamamos a concurso para postulantes que quieran servir de modelos. Quizás saldría algo bueno. Todo muy profesional y literario, por supuesto.

Edu@rdo dijo...

Amigo, la sensualidad y el erotismo son dos componentes imprescindibles en la vida y, por ende de la literatura. Me parece que son complejos de trabajar y creo, humildemente, que a este trabajo tuyo le falta pulido...Tal vez, dejarlo reposar y darle otra vuelta...Debe ser explícito, pero no tanto.
Tiene varias cosas que me gustan, de hecho recorde a Letelier en Fatamorgana de amor con banda de música, pero creo que debieras darle otra lectura...
Sólo escribiendo se aprende a escribir...
Dale amigo!